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Jobs, Justice, Freedom

Hacia 1910, el este del Bajo Manhattan tenía más personas por milla cuadrada que Calcuta. Estos inmigrantes judíos e italianos en viviendas paupérrimas luchaban por sobrevivir a medida que suministraban la mano de obra para los cientos de talleres de ropa de la ciudad. Las mujeres jóvenes traba­jaban largas horas por poco sueldo en condiciones de trabajo peligrosas. Como resultado, se manifestaban a principios del siglo 20 para abolir la esclavitud infantil en los lugares de trabajo esclavizantes en alianza con los reformadores de clase media. Tras el “levantamiento de las 20,000”, la primera huelga en masa por mujeres, en 1909 lograron obtener menos horas, mejores sueldos y el recono­cimiento del Sindicato Internacional de Obreras del Vestido (ILGWU) de parte de muchos empleadores de la industria.

Pero los mejores sueldos y horarios no garantizaban la seguridad. El 25 de marzo de 1911, se prendió un fuego en la fábrica de camisas Triangle en Greenwich Village, que no había firma­do el acuerdo de 1909. Las rutas de escape, algunas de las cuales estaban cerradas con llave, no se veían en los salones llenos de humo. Ciento cuarenta y seis obreras (principal­mente jóvenes italianas y judías) murieron, muchas al saltar para evitar quemarse vivas. La sensación de ultraje que le siguió llevo a las leyes para proteger la seguridad de las obreras y a una alianza entre los sindicatos y los reformadores progresistas.

Jobs, Justice and Freedom“Piquetes,” litografía de Roy DeCarava, Profesor Dis¬tinguido de Arte en Hunter College, CUNY, 1946.

Casi medio siglo después, el 8 de mayo de 1959, el Local 1199 organizó una huelga contra el Hos­pital Monte Sinaí, creando un nuevo comienzo para los trabajadores de hospital y de asilos de Nueva York. Gloria Arana, una lavandera, líder huelguista y natural de Puerto Rico, dejo que era “un hermoso día” cuando vio que la avenida Madison estaba llena de trabajadores mani­festantes. Después de una huelga de 46 días, 1199 lograron una victoria parcial y el sindicato rápida­mente creció en los 81 hospitales voluntarios de la ciudad de Nueva York. Otra huelga y cambios a las leyes laborales del estado finalmente trajeron el reconoci-miento de los sindicatos en 1962.

 

Los obreros de sanidad afro-americanos se fueron a la huelga en Memphis en febrero de 1968, protestando sobre la muerte de dos obreros y el despido de 22 trabajadores de alcantarillas. Un mes después, el Rev. Martin Luther King, Jr. fue a Memphis para apoyar su causa, pero esta sería su última campaña, ya que lo asesinaron el 4 de abril. Ocho años después, los obreros de Memphis ganaron el reconocimiento de su sindicato y mejores sueldos y condiciones de trabajo, pero la nación había perdido un líder en la lucha por la justicia racial y económica.