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Agriculture

Thomas Jefferson creía que el granjero independiente, autosuficiente era la fundación de la democracia. En la época de su presidencia, la agricultura proveía el 75% de las exportaciones y llegaría a dominar la economía de los EE.UU. hacia principios del siglo 20. El gobierno federal desarrolló políticas para asegurar la propiedad de la tierra por parte de los hombres blancos, incluyendo la Ordenanza del Noroeste de 1787, la Compra de Luisiana en 1803 y el Acta de Asentamiento de 1862.

Las prácticas agrónomas incluían millones de esclavos cuyo trabajo se volvió la base de la pros­peridad de los hacendados. Después de la Guerra Civil, la mayoría de sus descendientes libres, así como muchos blancos, se volvieron aparceros y granjeros arrendatarios abrumados con deudas severas, altos intereses, arrendadores abusivos, y la existencia bajo un sistema social, económica y políticamente opresivo. Los granjeros que poseían sus propias tierras a menudo estaban suje­tos a fuertes deudas, altos intereses, costos inflados de envío por ferrocarril, fluctuaciones en los precios de la bolsa, y los azares de las sequías e inundaciones. Tales condiciones originaron varios movimientos de protesta y organizaciones como el Partido Populista y el Sindicato de Granjeros Arrendatarios Sureños desde fines del siglo 19 hasta la época de New Deal.

AgricultureGranja en el Tazón de Polvo en el NE de Texas donde se han abandonado la mayoría de las casas, 1938.

A fines del siglo 20, los grandes hacendados y las corporaciones llegaron a dominar la agricultura, a menudo contando con trabajadores emigrantes de bajo sueldo. Por décadas, los emigrantes venían a California y el oeste de los Estados Unidos para la cosecha. Durante la Gran Depresión, después que el Tazón de Polvo destruyó sus granjas en las planicies del sur, los habitantes de Oklahoma viajaron al oeste para recomenzar. Los cultivadores de hoy en California y el suroeste dependen en gran medida de trabajadores mexicanos y mexico-americanos a menudo explotados para labrar las tierras.

Los Estados Unidos siguen siendo una de las economías agrónomas más productivas del mundo. Aun cuando el porcentaje de personas empleadas en la agricultura ha declinado el 41% en 1900 al 1.9% en 2000, las granjas de los EE.UU. han sido capaces de producir más alimentos que nunca antes por medio de la mecanización y la reproducción avanzada de ani­males y plantas. El uso de fertilizantes y pesticidas y la creación de alimentos genéticamente modificados también han aumentado la productividad, pero crean controversia. Las preocupa­ciones sobre la salud han llevado a muchos granjeros y consumidores a preferir los alimentos orgánicos.