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Advertising and Credit

Hacia los 1920, mientras los fabricantes de automóviles, frigoríficos, radios y otros aparatos que simplificaban el trabajo usaban la publicidad para incrementar la demanda, los distribuidores desarrollaron nuevas formas de crédito para estimular a la gente a comprar. Los planes a plazos les permitieron comprar los nuevos productos maravillosos que se anunciaban en los periódicos y revistas a los estadounidenses sin grandes recursos. Como el 5% más acaudalado ganaba la tercera parte de todos los ingresos en 1928, la inmensa mayoría de los estadounidenses necesitaba crédito para hacer compras mayores. Por encima de las objeciones de su padre Henry, Edsel Ford comenzó a vender automóviles en 1928 a través de la Corporación Universal de Crédito Ford. Sin embargo, cuando llegó la Gran Depresión en 1929, muchas personas perdieron, además de sus trabajos y casas, los bienes que habían adquirido a plazos.

Durante la prosperidad que siguió a la segunda guerra mundial, nuevas formas de crédito y publicidad sofisticada, bajo desempleo y una mayor distribución de las riquezas estimularon la demanda de los consumidores. Comenzando en los 1970, las tarjetas de crédito les facilitaron a los con­sumidores nuevas maneras de acumular deudas, a veces con altos intere­ses. Recientemente, después que los bancos locales y los prestamistas hipotecarios facilitaron el crédito por medio de los préstamos hipotecarios de baja tasa, los embargos hipotecarios aumentaron desmesuradamente a medida que los prestatarios vieron como las bajas tasas introductorias se inflaban a tasas incosteables. Las crisis de crédito llevaron a un colapso financiero y una recesión económica mayor, cuyos efectos todavía enfrentamos.

 

Advertising 1Anuncio para Columbia High Wheeler, hecho por la Compañía de Manufactura Pope. Advertising 2Los anuncios de Steinway & Sons ponen énfasis en su calidad única, c.1925.